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Etiqueta: CATAROS

Simbología de María Magdalena

Extracto del libro Tú y Yo, Yo y Tú (capítulo 4). Un encuentro con María Magdalena. ¿Te atreves a encontrarnos?

La Abeja y la Flor de Lis

Ya sabía que la Flor de Lis representaba a la realeza francesa con los Merovingios y también a los Cátaros y el linaje de Jesús y Ma­ría Magdalena. Clodomeo I decidió que la flor de lis recordaba el apostolado de María Magdalena en el sur de Francia. La flor de lirio era, sin duda, la flor de María Magdalena.

La casa real francesa estaba asociada además a la Abeja Reina Madre. La abeja constituyó el emblema de los Merovingios, re­presentaba en los orígenes a la monarquía egipcia y posterior­mente a la descendencia a través de María Magdalena como Reina Madre.

De alguna manera María Magdalena fue la Abeja Reina en los inicios del cristianismo.

Las abejas son consideradas como los únicos animales que tie­nen una reina que les gobierna, eran el símbolo del alma, de la chispa divina y de la resurrección. Se encuentran representadas en las tumbas en calidad de señal de supervivencia después de la muerte. Los Merovingios usaron a las abejas en sus simbolismos y la monarquía francesa usó una versión ya evolucionada como es la “Flor de Lis”.

Cuando Napoleón Bonaparte es coronado en Francia toma como emblema a la abeja, incluso manda bordar en su capa y en la de su mujer Josefina cientos de abejas con hilos de oro, porque él quería hacer referencia a que era de la estirpe de los Merovingios y por otro lado, sabía de la descendencia sagrada entre Jesús y María Magdalena.

El león y las viñas

El león y las viñas son otros símbolos adoptados por los Merovin­gios que representan al linaje de Jesús y María Magdalena.

El León de Judá es el símbolo de la tribu de Judá, para la tradi­ción judía y cristiana hace referencia al Mesías, y para los cristia­nos nos habla de Jesús de Nazaret.

Los cristianos asociaban a Jesús con la viña como heredero de Ma­ría y de los reyes de Israel. Los judíos la asociaban con la protec­ción de Jehová, como lazo de unión con el conocimiento superior.

Los racimos de uvas también simulan a la barba del león y re­presentan simbólicamente al León de Judá, el Mesías, el Cristo.

El unicornio

Fue maravilloso conocer que el unicornio se le asociaba simbó­licamente con Jesús. Cuando lo descubrí una sonrisa acudió a mi rostro, pues recordaba como de pequeña siempre dibujaba unicornios, como tantas otras niñas.

El unicornio aparece en muchos cuadros, tapices, estatuas como símbolo de pureza espiritual. Al mismo tiempo al unicornio se le reconocía la capacidad de curar con sus “polvos de unicornio”, como a Jesucristo hacer milagros.

La tradición más común lo describe como un caballo blanco con un solo cuerno que le brota de la frente, con ojos grandes y bondadoso. Son el espíritu de la luz que trae el equilibrio a la tierra, representa la castidad y el poder. Su cuerno es la espada de Dios y flecha espiritual, donde lo divino nos penetra. Vive en la dimensión dorada, pero su corazón permanece ligado al hombre y se le asocia con la lavanda, ramas colgantes, caídas de agua, pudiendo vivir más de 1000 años.

“La Dama y el Unicornio“es el título de seis tapices tejidos en Flandes con lana y seda alrededor del año 1500. Expuestos en el museo Cluny de París. 5 tapices representan a los 5 sentidos: Vista, gusto, oído, olfato y tacto. Y el sexto muestra el deseo. Son una representación del amor sagrado de Jesús y María Magdalena.

El pez

El pez es un símbolo paleocristiano (primeros 5 siglos de nuestra era), que recibía el nombre de ichtus o ichthys, cuyo acrónimo en griego significa Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador. Para que dos cristianos se reconocieran como tal, uno de ellos dibujaba un arco en la arena y si la otra persona completaba la figura del pez, significaba que ambos eran cristianos.

Pez simboliza piscis, Jesús, pescador y representa las emociones y la vida.

La rosa

Representa el sagrado femenino, el símbolo de la diosa, símbolo de belleza, sexualidad, suavidad, compasión, receptividad, deli­cadeza, sutileza y amor.

La Rosa se le asocia a María Magdalena y María la madre de Jesús, como representación de altas sacerdotisas, reencarnación de la Diosa en servicio del amor.

La tradición viene desde Lemuria y la Atlántida. En la Atlántida se reunían en círculos de 12 para crear paz y armonía y se llama­ba la Hermandad de la Rosa, posteriormente surgió en Egipto las

sacerdotisas de Isis y en la edad media la Hermandad de la Rosa contrapartida de templarios.

Los trovadores cantaban a la Rosa, el amor sagrado entre Jesús y María Magdalena.

Los rosetones de las catedrales románicas y medievales también se refieren a la Rosa. Los rayos solares representan a Jesús y María Magdalena.

La rosa se representó también en el laberinto de Chartres (a unos 80 kilómetros al suroeste de París), como camino de peregrinaje al encuentro con uno mismo. Este laberinto tiene una rosa de 6 pétalos que son un mapa del tesoro para encontrar nuestra fuen­te de los milagros. Cada pétalo tiene una enseñanza: Fe, entrega, ayuda, abundancia, perdón, superación y el amor en el centro de la rosa, representando el amor que debemos poner en cada cosa que hacemos y donde no lo hay. Cuando transitamos el laberinto y visitamos cada pétalo surge una transformación.

El Grial

Muchas guerras fueron origen del Santo Grial ¿Es posible que fuese el cáliz o copa que contuvo la sangre de Cristo? o simple­mente, ¿Es un símbolo que representa la descendencia de Jesús?

Las leyendas querían recuperar la feminidad de Dios perdida. El Santo Grial es la divinidad femenina. Simboliza la diosa de los evangelios.

María Magdalena era el SANGREAL, la sangre Real, el cáliz que había llevado en el útero la sangre y descendencia de Cristo.

José de Arimatea custodió el Santo Grial, así como a María Mag­dalena y a su descendencia.

El nudo de Isis

A María Magdalena se la representa con un lazo en la cintura, así la vemos en lienzos, esculturas, tapices…viene a significar el nudo de Isis, la inmortalidad, la vida después de la muerte. También se la identifica con un brazalete en forma de serpiente, en recuerdo a Isis, como diosa de la sabiduría y la sexualidad sagrada.

Debemos recordar que María Magdalena fue formada en la Es­cuelas de Isis como sacerdotisa. Una sacerdotisa es una mujer comprometida consigo misma, con la sagrada presencia femeni­na y con el servicio a la humanidad.

En muchas ocasiones se representa a María Magdalena con el lazo debajo del vientre lo que sobresalta su vientre como signo de embarazo. Curiosamente el ponerse este lazo o cinta en el bajo vientre cuando una mujer está embarazada, con el tiempo derivó a la expresión “estar en cinta”.

Brazos en X

Otra forma de representar a María Magdalena es con los brazos en X a la altura del pecho, como símbolo de iluminación.

Se sabe que los Cátaros, los hombres y mujeres puros y puras que seguían las enseñanzas de María Magdalena, firmaban con una X. A partir de considerar herejes a los Cátaros, la X pasó a ser lo incorrecto. Es curioso, como incluso en nuestros días, la X se utiliza para tachar un examen mal respondido.

Cruz de Occitania, cruz Cátara

Esta cruz es un símbolo de la región de Occitania, que se en­cuentra situada en la parte sur de Francia hasta la cordillera de los pirineos y hace referencia a la luz eterna, a la resurrección, no a la muerte de Jesús.

Tiene 12 puntas que representa las 12 tribus de Israel, los 12 apóstoles, los 12 signos del zodiaco, los 12 meses del año… El 12 representa el fuego, el número completo, completitud, per­fección, la totalidad, la iluminación.

La cruz Cátara también conocida como cruz de Occitania es una cruz griega con las extremidades de los brazos ensanchados. Los brazos están acabados en tres puntas o también conocido como tricúspide. En cada punta de los brazos se le añade un círculo (conocido como cruz pometeada) rellenado del mismo color que la cruz. Otra característica de la cruz es que se trata de una cruz va­cía, en la que no tiene nada en su interior (solamente representada por las líneas de su contorno) y toma el color del fondo cuando es representada en heráldica.

Es el símbolo de los Cátaros, hombres y mujeres puras que se­guían las enseñanzas de María Magdalena, derivado de la palabra “katharós” que significa puro en griego.

Los Cátaros no adoraban la Cruz de Cristo, ya que tenía para ellos connotaciones negativas al recordarles la muerte de Jesús, por eso utilizaban la cruz de Occitania, la cruz de la luz eterna.

Laurel

El Laurel fue utilizado por los Cátaros como símbolo sagrado del puro amor.

Cuando los inquisidores les ejecutaban, los mártires decían: “El laurel se ha marchitado. El puro amor se apaga…” de ahí, que la frase “El laurel florecerá” de último perfecto Cátaro haya genera­do expectación, generando investigaciones y polémicas.

Representar a María Magdalena con el laurel es representar sus enseñanzas en el más puro amor.

En la carta XXI del tarot de Marsella se representa a María Mag­dalena rodeada de una corona de laurel, es decir, rodeada por el puro amor.

Estrella de David

Utilizado por los Cátaro como símbolo de la conjunción de la energía del cielo y la tierra, la conexión profunda con Dios.

La estrella de David es un emblema compuesto por dos triángu­los equiláteros superpuestos formando una estrella de 6 puntas o hexagrama. El triángulo de arriba señala hacia Dios, hacia las buenas acciones y el de bajo se conecta con la benevolencia del infinito amor de Dios que fluye hacia nosotros. Las 6 puntas repre­sentan los 6 días de trabajo y el hexágono central el sábado de descanso para el pueblo judío.

Los 6 pequeños triángulos crean una armonía entre hombre y mu­jer, lo divino en lo humano, el cielo y la tierra en armonía, el polo positivo y negativo en equilibrio.

Es un símbolo del pueblo judío, aunque también aparece en otras religiones como el cristianismo, islam y hinduismo. Aunque este símbolo se le atribuye principalmente al rey David en su lucha en­tre David y Goliat, o sello de Salomón que representa la lucha entre el cielo y la tierra, los opuestos, la conexión cielo y tierra.

La Paloma y la Oca

La paloma es un símbolo del catarismo, es la divinidad hecha presencia, ellos creían en el Espíritu Santo. “Volveremos cuando la era de la paloma se abra, en 2 veces 1000 años”.

Los Cátaros decían que habían recibido el don de sanar a través de la imposición de manos por haber recibido el Espíritu Santo en su ser.

Una piedra en forma de paloma aparece tallada como símbolo de los Cátaros en Minerve donde murieron 180 Cátaros durante la cruzada albigense y también en alguna gruta de los centros de iniciación catara (gruta de Belén, Ornolac) y en las excavaciones del castillo de Montségur.

La Oca es también un símbolo del catarismo. A veces una pa­loma estilizada se transforma oca. A la oca se le considera un animal sagrado, aéreo, acuático y terrestre, su significado está lleno de sabiduría y es un mensajero de verdades ocultas. Cu­riosamente el juego de la Oca debe su nombre a los Cátaros del Languedoc, de la lengua de Oc de Occitania.

Fue fascinante descubrir como todo estaba entrelazado y como ha llegado hasta nuestros días con el juego de la oca. ¿Quién me iba a decir que en realidad el juego de la oca representaba el Camino de Santiago y qué en cada parada se ocultaban zonas de peligro que solo podía ver los iniciados?, ¿Que en realidad era un mapa criptográfico que revelaba secretos ocultos?, ¿Cómo yo iba a imaginar que María Magdalena era la patrona del camino de Compostela?

Hay diferentes teorías del juego de la oca, pero todo apunta a los Cátaros y a los templarios. Ellos dejaron un código secreto detrás de las 63 casillas llenas de puentes, cárceles y laberintos, como el propio Camino. Es un mapa para saber dónde había riesgo, peli­gros, lugares de descanso, puentes, ríos, lugares para hospedarse para todos aquellos peregrinos cátaros que querían llegar y hacer el camino a Santiago de Compostela.

Recordemos que María Magdalena es la patrona del camino Santiago de Compostela y todo el camino Santiago está lleno sobre todo de puentes que se llaman “puentes de Santa María Magdalena”, representando a María Magdalena como ese puen­te entre la muerte y la vida de Jesús.

El juego fue inventado por la Orden del Temple, cuyos miembros eran los encargados de proteger a los peregrinos que caminaban a ciudades santas como Santiago, Roma o Jerusalén. La teoría templaria asegura que la oca sería una guía simbólica o un mapa encriptado del Camino de Santiago Francés, el más popular de la época. El juego de la oca se relaciona con el también llamado Camino de las Ocas y el Camino de las Estrellas, simbolizando un viaje simbólico de este a oeste, como el propio Camino.

La elección de la oca tampoco es aleatoria. Para los templarios, este animal simbolizaba la sabiduría y está muy presente en todo su legado: desde inscripciones con patas de oca en algunos mo­numentos hasta la cruz con forma de ‘y’ como el crucifijo de Santa María de los Huertos de Puente la Reina.

La importancia de este animal lo vemos en la propia toponimia del Camino de Santiago con pueblos como Villafranca de Montes de Oca, Castrojeriz (ciudad de ocas), El Ganso, Ocón, Puerto de Oca, Manjarín (hombre de ocas) o el río Arga.

El final del camino de Santiago representa el final del iniciado, el nacimiento del iluminado.

Calavera, cruz, evangelio, jarro de alabastro y huevo de pascua

Otras representaciones de María Magdalena:

  • Con una Calavera, recordando al Gólgota. Gólgota en he­breo significa cráneo o calavera.
  • Con una cruz.
  • Con un evangelio que puede ser el de ella o el de Jesús.
  • Con su cabellera larga que normalmente es cobriza o rojiza.
  • Con la rodilla hacia afuera.
  • Con vestido dorado representando la iluminación o rojo rubí como símbolo de la pasión, del más puro amor.
  • Con Su tez negra. En muchas ocasiones se representa a Ma­ría Magdalena y a su hija Sara con la piel oscura, simbolizan­do lo que está oculto. A Sara la llaman la Sara la negra, Sara la Kali.
  • Con un jarro de alabastro con el que ungió a Jesús con per­fumes muy caros. Los cuatro evangelios canónicos hablan de las unciones que se realizaron a Cristo. Todos relatan la un­ción de Jesús con un perfume que vierte el contenido de un tarro de alabastro.

 

María Magdalena en el pasaje de Lucas se dice que unge los pies de Jesús con aceite de mirra (se usaba para rituales religio­sos representando a Dios como hombre, pero también tenía aromas con propiedades erótica) y lo seca con sus cabellos.

En el evangelio de Marcos, Mateo y Juan hacen referencia a

la unción de la cabeza de Jesús con aceite de nardo. El nar­do simboliza la entrega al camino divino, “Pongo mi vida en manos de Dios”.

Es el rito que indicaba que las parejas se comprometían has­ta la muerte, era la cámara nupcial. Las mujeres tenían que llevar colgado del cuello ese jarrito con bálsamo porque si el marido moría antes que ellas tenían que ir a ungir el cuerpo de su amado.

Después de la muerte de Cristo, María Magdalena fue con el jarrito de alabastro a ungir a su amado. En él llevaba mirra, nardo e incienso (el incienso representa la pureza, es el aroma de Dios porque purifica y limpia todo lo negativo).

Las unciones con aromas vienen como herencia del pueblo de Egipto que embalsamaban a los muertos. De alguna mane­ra el olfato nos conecta con el espíritu, con el alma, con la in­tuición, con las vidas pasadas. Cuando decimos que “algo me huele mal” estamos hablando de la intuición que tenemos.

También el jarrón de alabastro está asociado con el Santo Grial que es donde José de Arimatea metería la sangre de Jesús.

  • El huevo de pascua

 

La tradición del huevo de pascua, cuenta la leyenda, que pro­cede de lo ocurrido en Roma cuando María Magdalena fue a dar testimonio de los Milagros de Jesús. Tiberio le dijo que “Si esto es cierto, que el huevo que tienes se convierta en rojo”.

En el texto, su autora Amy Welborn, asegura que María Magda­lena consiguió ser invitada a una cena en la que se encontraba Tiberio César, emperador de Roma. Al ver a César, Magdalena le grita que “Cristo ha resucitado”, dejando atónitos a los presen­tes, menos a Tiberio. La autoridad romana no creyó su historia y de hecho se burló de ella frente a todos.

“Un hombre puede volver de la muerte tan fácil como el huevo que tiene en su mano puede volverse rojo”, le dijo a Magdalena quien llevaba con ella un huevo en representación de la nueva vida que se iniciaba gracias a Jesús (en ese tiempo el huevo re­presentaba el germen de vida).

La leyenda cuenta que por obra de Dios y antes que Tiberio ter­minara de hablar, el huevo comenzó a volverse rojo dejando en shock al emperador.

El tarot

El tarot representa un libro de sabiduría que revela la herencia de los Cátaros y María Magdalena, un catecismo silencioso. La interpretación de los símbolos era para los iniciados.

El tarot constituido por 78 cartas, 22 Arcanos mayores y 56 Ar-canos menores, es un testimonio de las enseñanzas de María Magdalena.

Los Arcanos menores representan los 4 elementos: Copas el agua, espadas el aire, oros la tierra y bastos el fuego.

Los Arcanos mayores son modelos a seguir a través de las dife­rentes virtudes que nos ayudan a conocernos a nosotros mismos y hacernos cargo de nuestra transformación. Comienza con el loco, el buscador que está iniciándose y termina con el mundo con la imagen de María Magdalena rodeada por el laurel, el puro amor. Representa un camino evolutivo que nos hace pasar por las distintas estaciones hasta llegar al último Arcano como guía de nuestro camino personal de evolución y maestría. Sin duda, un largo camino de auto conocimiento, que nos ayuda a unificar todas las polaridades, nuestra energía masculina y femenina, a integrar nuestras sombras y sacar la luz de nuestro interior.

Cada personas por su día, mes y año de nacimiento tiene asigna­do un número de Arcano (del 1 al 21) que nos puede ayudar a identificar nuestro propósito de vida y reflejar nuestro camino de iluminación como así nos explicó Mónica de Simón.

La simbología me estaba ayudando a comprender más la historia de María Magdalena. Estaba preparada para seguir sus huellas y emprender el camino del corazón, el camino que todos debemos hacer en el encuentro del amor incondicional, superando difi­cultades y poniendo amor en nuestras sombras, así como amar de forma benevolente a toda las personas y situaciones pasadas, presentes y futuras.

¿Se despertarían memorias del pasado que me harían recordar?

Solo quería dejarme llevar por su amorosa energía…

 

Libro Tú y yo, Yo y Tú.

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¿Qué es ser Maestra Holística?

Es aquella persona que ha tenido que experimentar muchos aprendizajes transformacionales en su vida que la permite reconocer al Ser humano como un todo, donde no hay separación entre cuerpo, mente, emoción y espíritu.

Todos somos seres holísticos y como ha demostrado la epigenética, hay una interacción completa entre lo que pensamos, sentimos y nuestro cuerpo físico. Incluso se ha demostrado como nuestra conciencia espiritual  influye en el conjunto  de TODO lo que somos.

Realmente somos un ser espiritual en el interior de un cuerpo físico vivenciando experiencias humanas a través de nuestra mente y emociones.

De esta forma no podemos separar por ejemplo las enfermedad fibromiálgica que yo tuve con 28 años con mi manera de pensar, sentir o hacer. Yo descubrí en mi misma  como mi enfermedad era  una desconexión con mi alma, con mi verdadero SER  y con el verdadero propósito de mi vida. Cuando hay una incongruencia entre lo que piensas, sientes, dices o  haces el alma toma las riendas de tu vida para que  tomes conciencia que el camino más adecuado es el AMOR.

¿Cómo se inició en la persona de María Magdalena?

Yo siempre he sido una enamorada del Maestro Jesucristo, y desde pequeñita siempre pensé que todos éramos discípulos de Cristo y que debíamos aprender de sus mensajes ayudando a los demás  “ama al prójimo como a ti mismo”. En mis años  de búsqueda de  mi sanación yo meditaba y hablaba con Jesucristo como un  gran amigo, no le consideraba separado de mi, le veía en todas las personas. Llevaba 13 años haciendo meditaciones con Lady Nada, María Magdalena  y otros seres de luz, cuando hace 2 años al hacer una meditación guiada donde teníamos que introducirnos en el  cuerpo de María Magdalena, sentí su fuerza y  amor expansivo. Ahí me di cuenta que ella era la primera discípula de Cristo y  me trasportó a un amor más elevado y sagrado, expandió mi alma de un modo que no podía pasar por alto. Comencé a buscar información sobre ella y a formarme en sus enseñanzas.

Curiosamente el 29 de abril del 2022 se me presentó en un sueño meditativo donde me dio el título de un libro “Tú y yo, yo y tú”, por supuesto que yo no sabía de qué se trataba, sin embargo, anoté todo los que me dijo ¡Te atreves a encontrarnos! Cerré los ojos y apareció una portada de un libro (un corazón con un rayo), ahí me di cuenta que me estaba pidiendo que escribiera un libro, pero yo no sabía de qué iba a tratar. En la búsqueda de respuestas inicié un viaje al sur de Francia, al País Cátaro simplemente siguiendo sus instrucciones. Me dejé llevar al lugar donde fue María Magdalena, ella me iba hablando y descubrí a la mujer humana y divina en su figura. Ella se me presentó completamente humana y completamente divina, lloré por su humanidad y me expandí por su divinidad. Me di cuenta que no solo era mi viaje, sino que la información debía llegar a otras personas, “el tú y el yo” son todas las personas que quieren reconectarse con su lado femenino, intuitivo, creativo. La energía de la Magdalena, el Sagrado Femenino, debía unificarse con el Sagrado Masculino que la humanidad ya tiene para integrar las dos energías en el UNO. Como dice el evangelio de Tomás ”Cuando el masculino deje de ser masculino y el femenino deje de ser femenino encontraremos el Reino”. Empecé a enamorarme de María Magdalena, ella era el legado de Cristo. Ella nos dice “no me veneréis vosotros sois los importantes».

“Me adoráis, me veneráis, pero los verdaderos protagonistas sois vosotros, cada mujer y cada hombre valiente que con su corazón lleva el impulso del amor allá donde está, que se levanta cada vez que se cae y que permite al ser humano llorar y al mismo tiempo reír. Ahí estoy yo en cada corazón, en el corazón de todo, donde hay amor”

¿Hay alguna relación con los cátaros?

María Magdalena de 7 a 9 años después de la muerte de Cristo se fue al Sur de Francia donde siguió con su legado, ella fue de pueblo en pueblo cátaro llevando el mensaje de Cristo y construyendo la IGLESIA DEL AMOR.

La tradición oral habla que llegaron en una barca al sur de Fran­cia María Magdalena, sus hermanos Lázaro y Marta, sus sirvien­tes María Jacobea y María Salomé, Maximino uno de los 72 dis­cípulos, Sidonio el hombre ciego al que Jesús hizo ver, Felipe uno de los 12 apóstoles, José de Arimatea y Sara la descendiente del linaje sagrado entre maestro Je­sucristo y María Magdalena.

Los Cátaros eran un grupo espiritual creyentes en Cristo y que tomaron las ense­ñanzas de María Magdalena. Se conocen como los hombres puros y mujeres puras. La palabra cátaro significa puro (de ahí viene el significa­do de catarsis – purificación). También conocidos como los Per­fectos (iluminados), como los albigenses (pues viven en la región de Albi) y como los judíos del Languedoc (de la lengua de OC, Occitania).

Lo cátaro era un sentimiento, no una religión, un modo de vida, una forma de alimentarse y vivir saludable. Una cultura de mu­cho amor y respeto que querían poner en práctica lo que María Magdalena había llevado de Jesús. Vivian en la libertad e igual­dad en comunidad, predicaban tanto hombres como mujeres. Practicaban las enseñanzas del Camino del Amor” de Jesús y María Magdalena. Rezaban en la naturaleza, se conectaban di­rectamente con Dios. Se basaban en los 10 mandamientos y bus­caban el retorno al judaísmo de Jesús. No tenían sacramentos, solo el bautismo, por imposición de manos recibían al Espíritu Santo (Jesús dijo: “Ahora vais a ser bautizados en el Espíritu San­to”) y la Extrema Unción. La paloma es lo que les representaba. Creían en la reencarnación, bendecían el pan y vino en memo­ria a Jesús, pero no veneraban la cruz. Valo­raban lo sencillo y simple de la vida. Ofrecían una cultura alegre de amor a Dios, a Jesús y a María Magdalena. Ayudaban al próji­mo, practicaban la caridad y la humildad.

¿Cómo nace la relación y el sentir con Jesús de Nazaret?

Desde muy pequeñita siempre he amado a Cristo. No  tengo recuerdos de cuando comencé a sentir ese amor, simplemente creo que nací con él.  En mi familia nunca he sentido presión por lo religioso y nunca he tenido imposiciones en la forma de pensar o sentir.  Ya en  el colegio hablaba con él como un gran amigo, a los 12 años me sentía que estaba ayudando a los otros en su nombre y  de adulta le he sentido muy profundamente en mi interior, hasta el punto de tener que  elegir  separarme un poco de él, para  dar paso a sentir mi propia fuerza personal y divina, no fue fácil. Creo que cuando se siente el amor de Jesucristo ya no se puede prescindir de él, va más allá del amor emocional humano, es AMOR  en mayúsculas.  Él está ahí a mi lado y al lado de todas las personas creyentes o no en Cristo. Le siento a mi derecha acompañándome especialmente cuando tengo que enfrentarme a los desafíos que la vida me pone, él me da fuerza, alegría  y confianza. Para mi Jesús es sobre todo CONFIANZA.

¿María Magdalena, es la única mujer qué amó a Jesucristo?

María Magdalena es la mujer que amó a Jesucristo por encima de todo, era su compañera. En el evangelio de Felipe se dice que él “la besaba en la boca con frecuencia”, esto hace suponer que para aquella época la relación debía de ser muy íntima y personal.

También en los evangelios canónicos de Marcos, Mateo y Juan dicen que María Magdalena ungió la cabeza de Cristo con aceite de nardo. El nardo implica la entrega y el hecho de que una mujer tocase la cabeza de Jesús para aquella época sin que se alarmasen los apóstoles, implica una relación profunda. En el evangelio de Lucas nos dice que “ungió los pies con mirra” y en la profecía de Isaías dice “el Mesías será ungido y convertido en Cristo”. La unción representaba para aquella época el matrimonio sagrado, el compromiso nupcial.

Lo que sí sabemos es que era su discípula predilecta, la última que le vio estando en la cruz y la primera que le vio después de su resurrección. El hecho de que fuese ella la primera que fue al sepulcro, implica que tenía una relación muy directa con Jesús. Afortunadamente, aunque los evangelios canónicos no aportan mucha información, la Iglesia la consideró Santa en 1969 y en el 2016 se proclamó como fiesta de Santa María Magdalena el 22 de julio.

Sin duda, María Magdalena es la que más amo a Jesús como ese HIEROS GAMOS, Matrimonio sagrado.

¿De donde nace el mensaje «Tu y yo. Yo y tú? ¿Qué nos transmite?

Tú y yo es el mensaje que nos quiere dar María Magdalena para que sintamos la proximidad que tiene con nosotros, es un mensaje de cercanía e incluso de igualdad. Todos somos iguales ante los ojos de Dios y ella nos quiere hacer entender que, así como ellos se elevaron en un estado de consciencia superior, nosotros también podemos hacerlo. Ella fue humana y divina y ella nos quiere reflejar que somos seres humanos divinos aquí en la tierra.

Tengo una amiga que en el viaje al sur de Francia se sintió con cierta rabia porque solo vio el lado divino de María Magdalena y ella se sentía desolada al darse cuenta que su propia vida era de sufrimiento y, sin embargo, la de María Magdalena era una entrega al amor. Cuando la hablé del mensaje de María Magdalena “tú y yo” descubrió que no había diferencia con ella, que ella fue también humana como madre, esposa, hija… y que tuvo que sostenerse en muchos momentos y reconectar con su divinidad para seguir adelante en la vida.

En “el tú y yo, yo y tú” surge el acercamiento entre María Magdalena y todos los seres humanos sean hombres o mujeres para constituir el UNO.  Nos trae mensajes de unidad del masculino y femenino, donde el humano y divino se unifican y nos envuelve con su energía para que conectemos con nuestra verdadera esencia y nos aceptemos tal y como somos.

“Es tiempo de la unificación del corazón amoroso sagrado femenino de María Magdalena con el nuestro y de la unificación de la poderosa energía masculina del Cristo en nosotros para llevarnos al propósito, a la acción, a dar los pasos a las obras de acción en la Tierra”.

¿Hay alguna relación en el conocimiento sobre el Tarot?

 Según Philippe Camoin  en el 2002 indicó que el tarot proviene de María Magdalena  y que curiosamente se trata de su herencia y podría reflejar el  testimonio de sus enseñanzas.

Cuando descubrí el tarot  de Marsella y el significado de las cartas puede comprender que su mensaje es el de un camino de transformación que comienza con el loco, el buscador, que está iniciándose y termina con el mundo, con la imagen de María Magdalena rodeada por el laurel, el puro amor. Representa un camino evolutivo que nos hace pasar por las distintas estaciones hasta llegar al último Arcano como guía de nuestro camino personal de evolución y maestría. Sin duda, un largo camino de auto conocimiento, que nos ayuda a unificar todas las polaridades, nuestra energía masculina y femenina, a integrar nuestras sombras y sacar la luz de nuestro interior.

El tarot fue  la manera que tuvieron los Cátaros de transmitir los conocimientos de Ma­ría Magdalena es como si fuese un catecismo de la época.

 Incluso se dice que  en el tarot está reflejado la descendencia de los Merovingios  como un camino de vida.

¿Por eso, tuvo usted que hacer viajes a Francia? ¿Para ampliar conocimientos?

Efectivamente, yo fui al sur de Francia a seguir las huellas de María Magdalena, no solo a llenarme de conocimientos, sino a experimentar el conocimiento en sí mismo. Quería sentir en primera persona lo que se experimenta yendo a los lugares donde vivió, enseñó y caminó María Magdalena. Quería dejarme llevar por las sensaciones y recuerdos incluso de lo que experimenté o se experimentó en aquella época y que se percibe en el momento presente.  Quería obtener respuesta para nuestro presente, dar sentido a la vida, dar un sentido a lo que somos cada uno de nosotros. A medida que viajaba me daba cuenta de lo importante que era sostener el amor para poder perdonar las heridas del pasado, especialmente del siglo XIII, donde muchos cátaros murieron por ser seguidores de las enseñanzas de Jesús y María Magdalena. Quería no solo sanar mis memorias, sino las de la humanidad a medida que me adentraba en el conocimiento de mí misma.

Sin duda, es un viaje de transformación, de iniciación, de liberación, de entrega, de claridad en la medida que buscas tener respuestas.

¿Qué representa María Magdalena, para la vida?

María Magdalena es MENSAJERA DEL AMOR  en estos tiempos, es el ejemplo del amor al prójimo y de la irradiación del amor  incondicional a toda la humanidad.

Representa el SAGRADO FEMENINO, EL CRISTO FEMENINO, la madre femenina y nos habla de la importancia de despertar el femenino,  el amor compasivo, la creatividad, la intuición, la alegría, el niño interior en todos los seres humanos.

También es ejemplo para nosotros de la Unión sagrada, la unidad que todos tenemos que conseguir con nosotros mismos en el masculino y femenino, la unidad con Dios y desde sentirnos completos poder conectar con el matrimonio sagrado, una nueva forma de mejorar las relaciones comenzando con la relación que tenemos con nosotros mismos, la relación con Dios y la relación con otras personas y  el amado.

María Magdalena viene para recordarnos el NOUS, la chispa divina,  que todos tenemos dentro, el Yo Soy en cada uno de nosotros.

Ella ante todo es genetista y nos recuerda que somos hijos y herederos de Dios y que en nuestro ADN está esa herencia que debemos despertar: El amor, alegría, divinidad, el dios dentro, los talentos y dones, la conexión con la familia del alma, una salud perfecta, … ella nos muestra lo esencial que es elevar nuestra conciencia en estos tiempos.

MARÍA Magdalena se acerca a nosotros para recordarnos que es hermoso ser completamente humano y que debemos abrazar nuestras emociones y sanar al niño interior.

¿Llegaron a casarse realmente en algún momento de su vida?

Jesús como respetuoso de la Torá, lo normal es que estuviese casado para poder entrar en el templo y tener la bendición divi­na, (se creía para un judío que era castigo o maldición no estar casado y no tener descendencia). Tal vez las bodas de Caná son el matrimonio sagrado entre Jesús y María Magdalena, pero no tenemos datos históricos que lo demuestren.

Lo que sí sabemos es que la unción es el rito que indicaba que las parejas se comprome­tían hasta la muerte, era la cámara nupcial, el Hieros Gamos o matrimonio sagrado. El hecho de que María Magdalena ungió en la cabeza a Jesús, podría re­presentar que María Magdalena era su esposa.

Después de la crucifixión de Jesús ¿Magdalena vivió en Egipto? ¿Qué misión realizó allí?

No hay mucha información sobre lo que María Magdalena hizo en Egipto, lo que si que se sabe es que después de la crucifixión efectivamente  estuvo allí hasta que Sara tuvo 7 o 9 años.

Por la proximidad y porque ya conocía Egipto (a los 12 años ingresó en la Universidad del Conocimiento en Philae, en las Escuelas de Isis), pudo ir allí. Hay que tener en cuenta que en aquella época todos los discípulos estaban escondidos y es muy probable que se refugiase allí sin darse a conocer y criando a su hija Sara fruto de su matrimonio con Jesús.

¿Qué es realmente el Santo Grial o no existió nunca?

Para mí el Santo Grial (el vaso que Jesús manejó en la Última Cena para ofrecer su san­gre a los discípulos) es una leyenda y lo que verdaderamente quiere significar es el linaje de Jesús y María Magdalena.

Incluso el Santo Grial representa en la humanidad la herencia de Dios que todos llevamos dentro. Todos somos el Santo Grial, hechos a imagen y semejanza de Dios, herederos de la vida eterna. En nuestro ADN está la herencia del Dios Todopoderoso, el recuerdo de quién realmente somos.

En estos momentos de la historia de la humanidad, 2000 años después de la muerte de Cristo, estamos en disposición de recu­perar el poder divino, nuestro Santo Grial. El descubrirnos y sentirnos reconocedores de esta herencia, nos permite conectar con nuestro Poder Divino, reconectarnos con nuestra magnificencia y la conexión con todo lo que Es, con el Saddai.

“Tú contienes la vasija de la sangre de Cristo en ti, tú contienes el recipiente sagrado de la feminidad, del amor que eres, del Dios en tu interior, de tu presencia divina Yo Soy que te permite conectar con todo lo que es. El Santo Grial es el motor que pone en funciona­miento tu Merkaba, cuerpo luz espíritu y que te hace estar hecho a imagen y semejanza del Creador, tú lo eres todo, lo contienes todo”.

El Tarot ¿Es algo que puede hacer daño en su práctica o es ocultismo pasajero e inocuo?

Para mi el tarot es una guía intuitiva que nos habla y nos da señales del camino a seguir. Ya observar las cartas nos muestran gran belleza.

Todo lo que se hace desde el amor es útil y práctico y todo lo que es obsesivo y a lo que se da poder te roba libertad, por tanto, un perfecto uso me parece correcto y equilibrado.

María Magdalena, ¿Llegó a tener un yo superior o eran temores y miedos que, nunca se demostraron?

En el evangelio apócrifo de María Magdalena descubierto 18 nos habla de lo importante que es  “co­nectar con la Chispa Divina, con el Yo verdadero”. Ella nos anima a conec­tarnos con el NOUS, con el YO real, tal vez haga referencia al Yo Superior que es la parte más divina que tenemos y que nos conecta con la Fuente Creadora.  Sin duda, María Magdalena tenía una conexión profunda con su divinidad interna que la sostenía y la llenaba de sabiduría, confianza y de un amor verdadero.

¿Se la puede calificar como «Cristo femenino» o es algo demasiado exagerado?

María Magdalena es la representación completa del Cristo femenino.

María Magdalena no era solo una acompañante de Jesús, sino una mujer preparada, formada en las  escuelas de Isis, como María la madre de Jesús,  mujeres de conocimiento que se formaban en filosofía, sexualidad femenina, alquimia sagrada, espiritualidad y utilizaban el poder de la pa­labra para sanar. María Magdalena es el complemento divino de Jesús el Cristo, portadora de la feminidad y en unidad con la energía Crística del sagrado masculino.

¿Llegó a romper cadenas y logró la equiparación entre ambos sexos, en aquella difícil  época de la Historia?

María Magdalena es de las primeras mujeres defensoras junto a Jesucristo de la igualdad y libertad de hombres y mujeres.  En aquella época era muy difícil conseguir la equiparación de ambos sexos, las mujeres judías no podían incluso tocar a los hombres a no ser que fuesen sus esposos y si hoy es difícil la igualdad en aquella época aun era más complejo.

Sin  duda, ella si consiguió ser una mujer libre en un mundo donde no había libertad para las mujeres. Ella vivió en un mundo en que la mujer estaba encorsetada y, sin embargo, se movió para aprender los salmos, la Torá, fue muy juzgada por tener conocimientos ya que representaba una amenaza para la época.

¿Pudo llevar a la práctica, algún ejemplo de sanación física?

No hay ninguna información escrita que hable de las sanaciones de María Magdalena, pero sin duda, sus conocimientos de alquimia, transformación  y el poder de la palabra eran muy poderosos, unido a la conexión con la fuerza más poderosa del universo que es el  amor que habitaba en su interior y su conexión con el Creador, la convierte en una gran sanadora. Sí sabemos que los Cátaros que seguían sus enseñanzas utilizaban sus manos para curarse y recibir el Espíritu Santo.

Múltiples seguidores tuvo hasta el siglo IV, donde el Papa Gregorio I la convirtió en prostituta.  Lo que demuestra su capacidad para llenar de amor, luz, conocimientos, paz, alegría y confianza la vida de muchos.

Usted viajó a Israel, para contemplar los escenarios geográficos qué, pisó Jesucristo ¿Qué sintió ante alguno de ellos?

 Cuando visité los lugares donde Jesús había estado, me sentí en casa. Todavía recuerdo con lágrimas en los ojos cuando el autobús se paró en lo alto de Jerusalén y todos juntos cantábamos “Vienen con alegría”.

Recuerdo como en el Monte de los Olivos en medio de la oscuridad se abrió el cielo para mí; no me lo podía creer, mientras resonaba en mi mente “Perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Tengo muy vivas las frases que Jesucristo me fue mostrando a medida que hacíamos el viacrucis por esas calles llenas de gente, de tiendas, de vendedores. “No llores por mí, la vida sigue, ob­serva a tu alrededor, no te quedes en el pasado, vive en verdad tu propia vida y da amor a todos los que te rodean”. Me abracé a un hombre con el síndrome de Down que formaba parte del grupo, el entendía mis lágrimas que junto a las suyas nos mostraban el amor sincero.

La suavidad del mar de Galilea, el recuerdo del monte de la Bienaventuranzas, todo me reflejaba en mis memorias, mi cora­zón estallaba en amor, sin duda, yo ya había estado allí.

En Judea tuve la suerte de hacer una homilía en la iglesia. Algu­nas mujeres de mi pueblo lloraban, creo que hablé del amor y del verdadero sentido de nuestro viaje, del encuentro con quién verdaderamente somos y las memorias de recuerdo que se esta­ban despertando en cada uno de nosotros.

Cuando fuimos al desierto de Judea mi meditación fue intensa “Cuidado con las tentaciones, apártate de los peligros”. Todavía tengo las piedras que recogí como símbolo de lo importante que es soltar lo que tanta pesa.

En el río Jordán tuve la opor­tunidad de remangarme los pantalones y recoger agua para todo el grupo, sentí la magia de ayudar al otro, así como Jesús siempre había hecho.

Me sentí en casa. Volví con las memorias del amor muy presentes, le amaba y le agradecía.

¿Quiénes fueron los cátaros y que representan su profecía?

Los Cátaros fueron un grupo espiritual de la Edad Media entre el siglo X y el siglo XII, creyentes en Cristo y que tomaron las ense­ñanzas de María Magdalena. Practicaban las enseñanzas del “Camino del Amor”, eran los hombres y mujeres puros y puras.

Se expandieron rápidamente por Francia, España, Alemania, Bélgi­ca, Austria y Balcanes. Se cría una amenaza para la Iglesia Cató­lica Romana.

Fueron considerados herejes por la Iglesia por pensar y tener cos­tumbres distintas (hereje significa el que piensa diferente). El temor de la iglesia era primeramente que los Cátaros decían que no necesitaban templos, ni iglesia, ni catedrales para conec­tar con Dios. Y por otra parte, eran creyentes y descendientes de las enseñanzas de una mujer judía que era la esposa de Jesús.

El 22 de julio del año 1209, el día que se celebra la fiesta de María Magdalena las tropas del papado invadieron la ciudad de Béziers y a partir de ahí los torturaban violentamente y les cambiaban las declaraciones para justificar su herejía. Simón de Montfort líder de la cruzada, mandó matar a todos “Mátenlos a todos, Dios reconocerá a los suyos”, matando hombres, mujeres y niños. Las cruzadas contra los Cátaros duraron 35 años.

En 1244 es la última gran quema de los Perfectos Cátaros, esca­paron tres hombres y una mujer con los tesoros cátaros, sus escri­tos y el libro Rosso que se cree escrito por Jesús. Se instalaron en Cataluña, se ocultaron y adaptaron practicando en sus hogares su forma de vida cátara. Cuenta la leyenda que el libro Rosso fue escondido en Montserrat donde se venera a la virgen negra, a María Magdalena. En 1320 el último Perfecto Cátaro volvió a Francia engañado y lo quemaron en la hoguera el 1321.

La profecía cátara cuenta que dentro de 700 años los Cátaros volverían a la tierra, “Cuando encontremos el recipiente de lo femenino el caos desaparecerá en la tierra, el desequilibrio des­aparecerá y el laurel reverdecerá”. Si tenemos en cuenta que el último Perfecto Cátaro murió en 1321, esta profecía se ha cum­plido en el 2021. Representa el retorno de la espiritualidad, el retorno DE LA IGLESIA DEL AMOR, el bajar el cielo a la tierra con las ense­ñanzas de Jesús y María Magdalena, el conectar directamente con el Ser, donde todo somos uno, y cuya recompensa es la ale­gría y el amor.

La gruta de María Magdalena ¿Es realmente un lugar idílico  o solo queda la leyenda y el lugar que habitó.

Lo que hoy se considera la gruta de María Magdalena en el sur de Francia es  un  espacio natural de las Gargantas de Gala­mus, actualmente  está encajada la  ermita de Saint Antoine de Gallamus datada en el siglo VII excavada originalmente en la roca  y una serie de cuevas donde enseñaba María Magdalena. En su interior  de esas cuevas hay veneración a María Magdalena  y se puede sentir una hermosa energía mística que te envuelve.

En el  macizo de Saint Baume de más de 1000 metros de alto, también se encuentra una gruta  o cueva   donde vivió María Magdalena ya retirada tras muchos años de predicación hasta sus últimos días, se puede sentir como un lugar mágico en lo alto de la roca. Actualmente es un santuario en el que se conservan sus  reliquias.

¿Se conserva la calavera de ella o ya no queda ningún vestigio?

Los restos  de María Magdalena fueron trasladados hasta la Basílica del pueblo de Saint Maximin donde se conserva su cráneo dentro de un reliquiario de oro.

¿Por qué Lastours, es el castillo de María Magdalena? ¿Hay algún símbolo o recuerdos que avive su memora, desde tiempos tan primitivos?

Lastours es un pueblo Cátaro que veneraba a María Magdalena. En lo alto cuenta con 4 castillos asen­tados encima del pueblo: Cabaret, Surdespine, la Tour Régine y Quertinheux.  El nombre de Tour Régine es en honor a María Magdalena que se la conocía como Torre Regina. El pueblo Cátaro quiso tener presente la memoria de María Magdalena en uno de sus castillos. Todos estos pueblos actualmente están llenos de simbología cátara: La cruz cátara como símbolo de resurrección, la flor de lis que indica el linaje, el pez o el unicornio que representa a Cristo, la X como símbolo de iluminación, palomas u ocas que representan el Espíritu Santo, el laurel símbolo del puro amor,  la rosa como el sagrado femenino… En el sur de Francia hay que estar leyendo entre líneas a través de la simbología para que el que tenga ojos que vea, para que los iniciados entiendan el mensaje de Jesús y María Magdalena.

¿Qué se conoce como «Iglesia del Amor»?

La Iglesia del Amor, representa la comunidad del Amor (ecclesia significa comunidad), son todas las personas de cualquier parte del mundo  que reconocen el puro mensaje de Cristo “Amaros los unos a los otros como yo os he amado”, “ama al prójimo como a ti mismo”.

 Desde los tiempos de los ´Cátaros se regía por:

No busca enseñar sino SER y empoderar a otros.

-Reconoce a todos los grandes maestros y seres humanos que practican el verdadero amor diario.

-Todos somos únicos y estamos unificados, todos somos uno con el Uno.

-Todos existimos gracias al que el otro existe.

-Reconocemos el poder de la trasmutación, la alquimia divina que trasmuta el ego en amor.

-Agradece al pasado que nos hace ser lo que somos hoy.

-Donde todos somos iguales, hombres y mujeres, nadie es mayor que otro.

-Nos reconocemos en los actos, ojos del alma y en el abrazo fraterno.

-Amamos la naturaleza, cada ser vivo que existe en el planeta y universo.

-Ayuda al prójimo y enseñan con el ejemplo

-Conecta con la alegría y la trae a su vida diaria.

-Su fuerza divina les impulsa frente al miedo, vergüenza…

El último Cátaro dijo que el amor de la Magdalena llegaría con gran fuerza 700 años después de la profecía de los Cátaros. En el 2021 se cumplió esta profecía y ahora más que nunca, la fuerza del amor nace y crece en el corazón de todos los seres de la Tierra.

Todos somos mensajeros del amor de Dios, Los hombres puros, las mujeres puras, cada uno con nuestros talentos, debe irradiar el amor al mundo y expandir el mensaje de Cristo y de María Magdalena.

TODOS LOS QUE PERTENECEN, PERTENECEN, ESO ES LA IGLESIA DEL AMOR

En este trabajo que ahora nos presenta, ¿Hay aspectos que no se han podido recoger, por su sobredimensionalidad para tratarlo?

La humanidad se está preparando de forma individual en la búsqueda del Dios interior y en la conexión directa con el Creador, estamos despertando muy rápidamente para reconocer que somos más de lo que parecemos, que un gran poder y fuerza está en nuestro interior. Ahora la humanidad se prepara para la Gran evolución.

 No es tan importante lo que ocurrió  en el pasado o si hay aspectos de los datos históricos que se nos escapan, lo importante es que este es el momento, esta es la época en la que el mensaje de Jesús y María Magdalena va a dar fruto en el corazón de cada hombre y mujer que  elija despertar y reconectarse con el amor que verdaderamente ES.

¿Existen otro tipo de presentaciones de María Magdalena, para la comprensión de las gentes, en general?

María Magdalena es la mujer que amó y confió por encima de todo en Jesucristo, confío en el proceso que tenía que vivir. La mujer que fue completamente humana y divina y es ejemplo para todos de confianza, superación, coraje, valentía, resiliencia, independencia, libertad, amor, acción, servicio, comunicación, feminidad, igualdad, sanación,  humanidad… Ella se hace presente en este tiempo más que nunca para que la descubramos como humana y nos reconozcamos a nosotros mismos en ella. Por eso, tantas mujeres y hombres se sienten atraídos por la figura y energía que desprende María Magdalena. ¡Si ella lo logró nosotros también podemos!

¿Ha querido demostrarnos la aportación de su figura, para un mejor conocimiento general o, estaba bastante olvidada , para un mayor conocimiento?

Es necesario que las figuras de muchas mujeres y hombres de nuestra historia sean conocidas y recordadas con una nueva mirada, muchos hechos históricos son contados por aquellos que ganaron las batallas de la vida.

Es necesario que la verdad se abra camino,” la verdad os hará libres”, “ el que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga” decía el Maestro Jesucristo, la verdad no puede ser olvidada.

¿Debemos dejar de vela, fuera de un mar de lágrimas, en los crucifijos, como se la suele representar y mejor como compañera indesmayable de Jesucristo, hasta su fatídico final.

Así es. Ella aceptó el Plan  Divino, ella era amor, estaba enamora del plan para el mayor bien de la humanidad.  Debemos de dejar de ver las situaciones con pena y trasformar el dolor que nos han inculcado en amor compasivo.  Cuando vemos el pasado y nuestra vida actual con los ojos del amor compasivo comprendemos de una nueva manera los acontecimientos y superamos los desafíos diarios con alegría, confianza, fe y paz interior. De eso se trata, ese es el verdadero mensaje, llenar de gozo nuestra vida en nuestras acciones diarias para colmarnos de dicha y hacer felices a otros. No hemos venido a sufrir sino, a tener una vida plena llena de abundancia en todos los aspectos aquí en la tierra.

 ¿Algún proyecto dentro de su labor difusora, del conocimiento de figuras de la Iglesia, para el futuro?

Mi proyecto actual es ayudar a personas en su proceso de transformación profunda a través de la conexión  con su propia divinidad. Visitar en grupos el sur de Francia siguiendo las huellas de Maria Magdalena es mi reto para este septiembre del 2023.

Posdata

El protagonista de tu vida eres tu mismo y cuando te descubres puedes lograr que tu historia sea un ejemplo de vida y amor para otros sirviendo de inspiración al mundo.

                                                                                                                                            Mariano Azores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

María Magdalena se hace presente ahora para todos

Ya es el momento de encarnar lo sagrado femenino en nuestra vida y recordar quienes somos, que hemos venido a hacer y cómo hacerlo. Ha llegado el momento en el que el Cristo femenino resurja con gran fuerza en cada uno de nosotros.

María Magdalena viene para ti y para mí ahora, seamos hombre o mujeres, para recordarnos quiénes somos en realidad, para divinizar nuestro femenino, intuitivo, creativo, amoroso y conectarnos con quién realmente somos, el amor. Ella se hace presente en este tiempo más que nunca para que la descubramos y nos reconozcamos a nosotros mismos en ella. Por eso, tantas mujeres en este tiempo se sienten fractales de María Magdalena.

María Magdalena como discípula de Cristo viene  para  que rescatemos la enseñanzas del antiguo Egipto, de la igualdad entre hombre y mujeres, para  reconectemos con  nuestro ADN original y recordemos que la presencia de Dios Todopoderoso vive en nosotros, en nuestras células, en nuestro ADN.

Cada vez que la reconocemos nos despierta en nosotros los dones que hemos olvidado y que teníamos activos en otras vidas.

 

María Magdalena es el ejemplo de la confianza y superación,

aceptando los designios del creador y de su amado.

 Se nos representa en nuestra vida cuando necesitamos conectar con la confianza, con la fe, con creer en aquello que no vemos para ver aquello que creemos. ¿Cuántas veces en nuestro día a día tenemos que agarrarnos a esa confianza?, ¿A confiar en nosotros, a confiar en la vida, confiar en Dios, a confiar también en las personas, en las sincronicidades, en que los procesos y los cambios se van a producir y se harán de la forma más adecuada para todos?

María Magdalena es una mujer que representa la superación y la confianza en el “se puede”. Ella confío en su amado, confío en el Padre, confío en la vida. ¿Y nosotros cuántas veces hemos confiado? Cada vez que lo hemos hecho nos hemos encontrado con tranquilidad y paz, sabiendo que todo es correcto y ocurre para el mayor alto bien. Incluso, cuando hemos confiado, hemos contribuido a que las circunstancias y situaciones se creasen o resolviesen de una forma más armónica. Sin duda, tenemos un gran poder de manifestación cuando confiamos y María Magdalena nos lo recuerda.

 

Mostró coraje y valentía

 Una mujer valiente para expresar el mensaje de Cristo, para comunicar su verdad, la resurrección de un Cristo, aun sabiendo que iba ser enjuiciada.  ¿En cuántas ocasiones no nos hemos atrevido a expresar lo que sabemos o sentimos por miedo a que nos juzguen?, ¿Cuántas veces agachamos la cabeza y no dejamos que vean al verdadero ser que somos? María Magdalena no tuvo límites para expresar desde el amar su mensaje, ella se salió del ego y conectó con el gran plan del alma y el plan divino, experimentando la fuerza del creador para llevar a cabo su propósito.

Una mujer con coraje e intrépida para sacar a sus hijos de su país e ir a un lugar desconocido y rehacer su vida, como tantos hombres y mujeres en este momento y en la historia de la humanidad han hecho. Protectora de sus hijos, pero al mismo tiempo, haciéndoles conectar con su esencia, con la libertad de expresión, con la fuerza de su interior, creando un linaje, una herencia, la mejor herencia, la herencia del amor. Así educamos también a nuestros hijos para que  llenen nuestra herencia de valor, de coraje, de verdad, de pureza, de humildad…, sabiendo que deben atravesar obstáculos  y desafíos y que se van a encontrar con miedos en su vida, pero que van a poder sobreponerse a todo ello porque el amor les guía.

 

Una mujer que se sintió independiente y libre

siguiendo el impulso de su corazón y de su alma

 María Magdalena fue una mujer libre en un mundo donde no había libertad para las mujeres. Ella vivió en un mundo en que la mujer estaba encorsetada y, sin embargo, se movió para aprender los salmos, la Torá, fue muy juzgada por tener conocimientos ya que representaba una amenaza para la época.

El amor por su amado fue tan grande, el amor del alma la inundaba hasta tal punto, que el sentimiento de libertad para su máxima expresión formaba parte de su realidad cotidiana. “El amor te hará libre” decía su amado Jesús y verdaderamente era tal la pasión y amor que sentía por el hombre Jesús y divino Cristo que su ímpetu la llevaba más allá de lo imaginado.

¿Cuánto amamos nosotros a nuestro amado? ¿Cuánto amor ponemos en nuestros propósitos y proyectos?, ¿Cuánto amor sentimos por dentro que nos impulse?

Sin duda, ella es símbolo de independencia y  libertad de la mujer.

 

 María Magdalena supo amar a su amado plenamente

 Toda su vida fue una preparación para poder conectar con la energía amorosa de su amado. La educación en la magia de la sexualidad, la escuela de Isis, el conocimiento de la energía divina, alquimia espiritual la ayudó a sentir el más pleno amor con su amado.

Cuando se cruzaron sus ojos y se encontraron fue como si estuvieran mirando hacia toda la eternidad. Fue preparada para este amor, para el magnetismo de la pasión, sin duda, estaban destinados el uno para el otro.

María Magdalena la amante, que amaba por encima de todo, experimentó el éxtasis del amor por el amado, así como el amado por la amada.  No hay palabras para expresarlo, va más allá de la conexión física, es una expresión del espíritu que baila al mismo ritmo y que se experimenta en todas las formas, tonos, colores para hacer un contenedor de vida, de fuerza y de energía. Ellos utilizaban la energía Ka para cargar sus cuerpos y la pasión resurgía internamente vigorizándolos y llenándolos de luz y fuerza. Ellos armonizaban así sus cuerpos físicos y espirituales, conectados el uno con el otro, disfrutando de la unidad plena de todo lo que ES.

El éxtasis del amor entre los dos producía la mayor elevación energética de sus cuerpos de luz Merkaba, elevándose hasta planos superiores.

¿En qué medida amamos a nuestro amado?, ¿En qué medida se ha despertado la pasión interna en nosotros que nos cambia y transforma?, ¿Cómo activar esta fuerza luz oculta que nos conecta con la creación?

Así como ellos lo hicieron en ese amor pleno y completo que es difícil de describir desde el punto de vista humano, nosotros también podemos seguir sus pasos del éxtasis del amor en nuestras vidas.

Debemos despertar esta energía poderosa que no tiene principio ni fin y que nos conecta con el alma de la otra persona, del amado y  nos asciende  a la conexión con el TODO.

Seamos amantes de nosotros, seamos amantes de nuestros amores, seamos amor de nuestros amantes, seamos amantes de nuestra divinidad, de nuestro Yo Superior, de nuestra esencia, seamos amantes de nuestro Yo Supremo, seamos amantes multidimensionales aquí en la tierra.

 

María Magdalena es una mujer en acción

 Es una mujer tan conectada con la inspiración divina, una mujer que reconoce la intuición que siempre se siente impulsada a la acción. Sin duda muy conectada al plan del alma que la impulsa y mueve a dar pasos hacia delante. A ella se la reveló Jesucristo después de la muerte y confío y siendo llevada a la acción expresó con total libertad lo que sentía, lo que había visto.

¿Cómo de conectados estamos con nuestra intuición, la escuchamos?, ¿En nuestro día a día accionamos para dar lo mejor de nosotros al mundo?, ¿Qué es lo que nos mueve, que nos impulsa?

Es nuestro gran ejemplo a seguir para que cada una de nosotras y nosotros pasemos a la acción, a poner en marcha las revelaciones, intuiciones que tenemos y las expresemos al mundo. Nos abrimos a la energía de María Magdalena para que nos ayude a dar los pasos en las acciones diarias y a comprender cuando debemos accionar y cuando debemos estar en silencio, en la paz, en el no hacer.

 

 María Magdalena es una mujer de servicio

 Ella junto a varias mujeres era diaconisa, una mujer dedicada al servicio de los demás, ayudando a dar de comer y beber a los hambrientos, a limpiar y curar enfermedades, a acompañar en el dolor a los necesitados, a comunicar palabras de amor y de vida, a ofrecer sus bienes y monedas para el servicio de la comunidad. Ella materializó el amor al próximo en cada acto y acción. Defensora de los derechos de las mujeres y de la igualdad entre todos los seres humanos.

¿En qué medida ayudamos nosotros a los demás?, ¿Cómo nos mostramos al mundo del servicio a otros? Verdaderamente ella seguía las directrices del alma, llenándose de gozo cada vez que ayudaba a otros.

Cuantas mujeres y hombres han hecho historia luchando por los derechos humanos, por la solidaridad e igualdad. Teresa de Calcuta es una de las máximas expresiones del amor compasivo por los pobres. Virginia Woolf defensora del derecho a la educación de las mujeres y así hay muchas personas en el mundo que ayudan a los demás, más de lo que nos imaginamos.

María Magdalena se nos presenta para que seamos mujeres y hombres de servicio y demos a manos llenas.

 ” Haz al otro aquello que te gustaría que hiciesen por ti, ámalo como desees ser amado. No sientas pena, pues no le ayudarás, siente empatía y compasión por el hermano.  Te será devuelto multiplicado por mil”.

Siéntete cómodo ayudándote a ti mismo y ayudando a otros a ayudarse a sí mismos, a volverse más conscientes de vivir la vida energéticamente consciente de saber que somos únicos y estamos unificados. Ve en el otro el potencial de todo lo que pueden conseguir, ellos son tan amados por Dios como Dios nos ama a nosotros”.

Realmente parece que tomará generaciones de trabajos brindar equilibrio y sanación a la familia de la humanidad. Sin embargo, no subestimes la diferencia que puedes hacer al estar dispuesto a transformarte mientras expresas tu Impulso Divino en el espíritu del servicio.

Al estar en servicio, tu visión de vida y tu razón de ser se expanden con mayor claridad.

 

María Magdalena es la gran mensajera del amor

María Magdalena es el discípulo de los discípulos, mensajera de palabras de vida y amor allí donde se encontraba. Es la representante de la iglesia del amor, de la comunidad del amor (ecclesia significa comunidad). Mensajera del puro mensaje de Cristo “amaros los unos a los otros como yo os he amado”, “ama al prójimo como a ti mismo”.

Ejemplo para nosotros para llevar el amor allá donde vayamos, comenzando con los que tenemos cerca, que son realmente nuestros verdaderos maestros.

María Magdalena siguió adelante después de la muerte de su amado, estaba tan conectada a Cristo que Él vivía en ella, en cada una de los miembros de su familia a través del amor. La fuerza de María Magdalena también era la fuerza del amor de Cristo en su interior.

Ella sabía que Dios habitaba en su interior a través del Yo Soy (NOUS)y lo hacía presente en su vida diaria con sus actos, con su ejemplo, con su palabra, con su tono de voz, con sus acciones. Así somos capaces de diferenciar aquellas personas que trabajan en la escuela del amor del nuevo tiempo, con su palabra, el tono de voz, las acciones, es algo que se siente y María Magdalena utilizaba la magia del amor en todas las personas que la rodeaban y los inundaba con su poderosa energía inflacionaria, contagiosa. Ella irradió el amor de forma pura entre los Cátaros, extendiéndose entre los hombres y mujeres puros, en una sociedad donde el amor todavía no tenía palabras.

Lo que más me trae María Magdalena a mi vida y a mi presente es el amor a manos llenas a cada ser humano, a la familia, al esposo, a los hijos, amigos y especialmente el amor a uno mismo. El abrazar al hermano desde el alma al alma.

Hoy estamos en un momento social donde podemos expresarnos con más libertad y expresar el amor más libremente,  hagámoslo, seamos mujeres  y hombres poderosos, fuertes, con coraje, valerosas, que  nos sintamos libres expresándonos así como somos, expresando  nuestro amor desde la energía poderosa del Padre, del Cristo que habita en nuestro interior y llevémoslo al mundo, a los que nos rodean, a nuestros familiares queridos aunque no nos entiendan, aunque nos juzgue, nos critiquen. Seamos libres en expresar quién verdaderamente somos, amor.

 

María Magdalena es ejemplo de la feminidad

e igualdad entre hombres y mujeres.

 

En este momento de la historia de la humanidad estamos preparados para traer la energía femenina de María Magdalena de hace 2000 años, a cada ser humano, hombre o mujer.

La profecía catara dice que “cuando encontremos el recipiente de lo femenino, el caos desaparecerá de la tierra». Pero, ¿Qué es la energía femenina?, ¿Cuál es lo más significativo de lo femenino? La energía femenina es la creadora, la que da vida, la que te conecta y une al otro, el útero femenino que alberga al otro, lo nutre, lo alimenta, lo ama, se convierte de esta forma en la madre que ama incondicionalmente.

Lo femenino es el amor compasivo que traemos siendo hombres y mujeres a la tierra.  Ser un recipiente de lo femenino representa contener el amor y entregarlo sin juicio, es ser amor e irradiarlo a otros y al mundo.

Es el momento de reconocer nuestro cuerpo y aceptar la conexión con lo sagrado femenino. Es el momento de traer la nobleza de espíritu, la ternura, la dulzura, las palabras de vida y de amor, la creatividad, la humildad, la intuición, el motor y la fuerza para la acción a través del amor compasivo.

Toda experiencia humana del amor pasa por equilibrar la energía masculina y femenina (la energía de Shiva y Shakti), de unificar estas energías masculina y femenina, padre – madre, hijo – hija, hombre – mujer, fuerza y amor en uno mismo, sintiéndonos plenos.

María Magdalena nos muestra un camino de iniciación para todas las personas. Es tiempo de la unificación del corazón amoroso sagrado femenino de María Magdalena con el nuestro y de la unificación de la poderosa energía masculina del Cristo en nosotros para llevarnos al propósito, a la acción, a dar los pasos a las obras de acción en la Tierra.

 “Desde el divino femenino que Yo Soy, honro el divino masculino que hay en mí, desde el divino masculino que Yo Soy, honro el divino femenino que hay en mi”, “Yo Soy honrando el divino masculino y femenino que yo Soy”.

Es tiempo de honrarnos como humano y divinos en nuestra completa naturaleza masculina y femenina. De esta forma se activa la ley de la generación o del Espíritu Santo en nosotros y así, desde nuestra unidad convertimos todas nuestras creaciones en Santas.

Debemos llenarnos de la esencia del amor de la Magdalena y del amor del Cristo unificado, Lady Nada y Lord Sananda como complementos divinos, el uno con el otro, y conectar con estas energías complementarias accionarias evolucionarias que también están en nuestro interior.

Jesús y María son ejemplo de lo que cualquier hombre o mujer puede hacer en este momento en el planeta, conectarse con lo más puro de uno mismo, con su propia divinidad con el amor que somos, con su esencia y traerla a este hermoso mundo en el que vivimos y del que formamos parte. “Para eso hemos venido”.

 

María Magdalena es ejemplo de humanidad

 Ella era humana y no tuvo que ser fácil su vida en aquellos tiempos, tal vez tuvo muchos miedos, miedo a perder a su amado, miedo a perder a sus hijos y como muchas mujeres en este mundo se hizo fuerte para poder sacar adelante a su familia. Su confianza hizo que nadie la detuviese y pudiese llevar el mensaje de su amado.

Una mujer que se superó a sí misma transformando el dolor y la muerte en amor.

Una mujer que tal vez lloró y sintió tristeza. Una mujer violentada por la sociedad y enjuiciada, como en muchas ocasiones nos ocurre a nosotros, por pensar de forma diferente, por tener ideas más claras, por tener conocimiento y sabiduría innata a la que escuchamos.

Una mujer que en muchos momentos pudo estar agotada o incluso tener dudas como nosotros también las tenemos.  María Magdalena las ofrecía seguramente a Cristo, como Él las ofreció al Padre “Aparta de mi este cáliz, que se haga tu voluntad y no la mía”, pidiéndole las fuerzas necesarias para continuar con la obra de Dios en la tierra.

Qué afortunados somos nosotros los que tenemos esta conexión con la divinidad y hemos percibido, en tantas ocasiones, la ayuda divina para dar los pequeños pasos en camino a no sé dónde, pero con confianza. No tenemos claridad del futuro, ni del destino que nos espera, pero sabemos que estamos sumamente acompañados. Así se sentía María Magdalena acompañada en sus momentos de soledad.

Una mujer resiliente que transforma su dolor en amor, que sabe adaptarse a las circunstancias de la vida y que se desapega del proceso con amor. Ella es maestra del desapego, viendo toda su situación desde un plan superior, aceptando, bendiciendo y glorificando toda vida.

¿Cuántas veces nos caemos y nos levantamos de nuevo?, ¿Cuántas veces aceptamos los procesos que vivimos como para el mayor bien?, ¿Cuántas veces nos desapegamos del proceso y bendecimos nuestra vida? Cuánto tenemos que aprender de ella, realmente es nuestra inspiración, un ejemplo a seguir.

 

María Magdalena es la gran sanadora

Como discípula de Cristo ella sabía el poder de la palabra y el poder que tiene no solo para manifestar y materializar (“el verbo se hizo carne”), sino para sanar a otros. El tono de voz, el sonido, las palabras de vida generan una vibración que produce la sanación del cuerpo, de los pensamientos y emociones. Las palabras abren el corazón del otro y entran en una frecuencia que permite que el otro conecte con su capacidad sanadora.

El Maestro Jesucristo decía “levántate y anda”, sus palabras eran mensajes de amor para otros y despertaban la divinidad de aquellos que escuchaban. “El que tenga oídos que oiga”.

¿Cómo tratamos a los demás?, ¿Utilizamos palabras de amor y vida, de aliento, empoderamiento al otro?, ¿Cómo es nuestro tono de voz cuando hablamos con los demás, estamos alegres o por lo contrario permanecemos irritados en muchas ocasiones?

No solamente sanaba María Magdalena con la palabra, sino también con sus manos, al igual que Cristo, enviando la energía del Espíritu Santo, la energía del Padre, trayendo un trocito de cielo a la tierra, que reestructuraba el ADN primeramente multidimensional, activando la capa de los milagros, la capa de la sanación y transformando el ADN físico.

¿En qué medida utilizamos nuestras manos para abrazar, acariciar o tocar a los que nos rodean? La ciencia ha demostrado que el poder sanador con nuestras manos es algo innato al ser humano. Aristóteles decía que “el hombre es inteligente porque tiene manos”.  En la antigua Lemuria utilizaban la energía Reiki de la imposición de manos para sanarse los unos a los otros.

 

¿Te reconoces en María Magdalena?

¿Qué dones de ella tienes más activos en ti?, ¿Qué talentos son ejemplo para ti y tu misión de vida?

 

“Gracias María Magdalena por tantas enseñanzas. Gracias por tu valentía para crear la nueva vida, el nuevo proyecto divino encomendado por Cristo que formaba parte de tu propósito de vida y del gran plan de tu alma”.

 Así nosotros caminamos en la vida escuchando los mensajes de nuestra alma que como una intuición o percepción nos conducen a proyectar nuestros sueños y llevarlos a la acción con confianza, aunque no sepamos a donde nos va a dirigir la vida, pero sabemos que nuestros proyectos también forman parte de un plan divino mucho más allá de lo que podemos imaginar. Nos abrimos a que todas las sincronicidades de la vida se presenten de la forma más adecuada y que de esta manera podamos obtener infinitamente más de lo que hubiésemos podido imaginar. An’Anasha”.

 

¿De dónde salen las fuerzas de María Magdalena para continuar adelante?

Sin duda, la fuerza era el amor por su amado, la presencia viva del Cristo en su interior, el amor profundo que sentía del espíritu que se hacía presente en su propia vida diaria. La fuerza que nacía de su corazón, de escuchar y dejarse guiar por su alma, por su intuición, el dejarse llevar por la pasión y el gozo que sentía.

¿Cómo es tu conexión con el Cristo mismo?, ¿En qué medida te dejas guiar por tu corazón, intuición? Esta energía divina nunca falla, conoce nuestras necesidades y nos rodea con completo amor e inspiración.

Afortunadamente en este camino de la vida nunca estamos solos y siempre hay compañeros, compañeras que nos ayudan en el mundo físico, hermanos y hermanas, como así María Magdalena tenía a su lado a Lázaro, Marta, José de Arimatea, María Salomé y María Jacobea.

¿Cuáles son las personas que tienes a tu alrededor que te ayudan en tu día a día? Puede ser que haya obstáculos en el camino, pero siempre hay alguien que nos apoya y ayuda.

María Magdalena recuperaba sus fuerzas en el silencio intuitivo, en el tiempo que ella dedicó para meditar, orar en su propia cueva. Sus paseos entre los árboles, con los ojos abiertos o cerrados, en la magia del silencio para poder escuchar al Espíritu.

De la misma manera nosotros podemos meditar en nuestro silencio para escuchar a Espíritu, a nuestro maestro interior, sabiduría profunda o más allá en la conexión con la Fuente. Así María Magdalena se recargaba en su día a día, como tantas mujeres y hombres se llenan de fuerza para seguir caminando. No importa las veces que nos caigamos, lo importante es las veces que nos levantamos. Siempre hay alguien que nos echa una mano para que podamos comenzar andar de nuevo a pesar de las dificultades.

Habla con espíritu, con Jesús el Cristo, con María Magdalena, Con Dios, con los Ángeles, Con tu Yo Superior, con tu maestro interior… con aquello en lo que creas y déjate abrazar por esa energía amorosa que te alimenta y te da fuerzas. Todos necesitamos inspirarnos y sentirnos amados tal y como somos.

Ábrete a las señales que te envía María Magdalena, a observar las sincronicidades de la vida que te hablan de lo nuevo que está gestándose en tu futuro, escucha los pequeños detalles, observa y sonríe a lo nuevo, observa el amor de Dios en todas las cosa y situaciones y da gracias por todo lo hermoso que va a llegar a tu vida, ¡Hay tantas cosas buenas que te están esperando!

Estás invitada a preguntarte ¿Qué tengo yo para aportar al mundo?, ¿Qué es lo que se me da bien y qué haría, aunque fuese gratis, ¿Qué es lo que me apasiona?

Estás invitado a observar tus acciones y preguntarte, en esto ¿Quién soy? Por supuesto, con algunas acciones sabes que estás expresando quien eliges ser, pero en otras acciones puedes no ser quién tú eliges ser o en quién eliges convertirte.

Quizás la disciplina divina puede ser parte importante para que amplifiquemos nuestra conciencia.

María Magdalena se preparó para su futuro de vida, se formó en las escuelas de Isis, donde adquirió múltiples conocimientos que la ayudaron en el momento que los necesitó, además de formarse con Cristo.

De esta misma manera es tan importante para cada uno de nosotros formarnos en autoconocimiento, en nuestro desarrollo personal y espiritual, en restaurar nuestro ADN divino, para conformar el SER completo que somos para nosotros y para toda la humanidad. Es muy importante convertimos en pilares de luz para alumbrar los pequeños rincones de la tierra y aquellas personas que necesiten claridad en algún momento de su vida.

Dicen que el amor mueve montañas, dicen que el amor de la Magdalena llegaría con gran fuerza 700 años después de la profecía de los Cátaros. En el 2021 se cumplió esta profecía y ahora más que nunca, la fuerza del amor nace y crece en el corazón de todos los seres de la Tierra.

Los hombres puros, las mujeres puras, el corazón de la Rosa están resurgiendo en la tierra y tú eres esa persona que trae la nueva luz de la unidad Cristo – María Magdalena a la tierra.

 

Del libro TÚ Y YO, YO Y TÚ. ¡TE ATREVES A ENCONTRARNOS! UN ENCUENTRO CON MARÍA MAGDALENA. OLIVA ABAD SANTOS.